divendres, 31 de juliol del 2020

El Pollo

El Pollo lía siempre los cigarrillos apoyado en la misma columna. Es la que queda más cercana a la entrada de su casa. Desde allí vigila las entradas y salidas. Las caras y gestos de una población que pasa a unos metros de distancia.

La mirada del Pollo se extiende muy lejos. Atraviesa sin colisionar con los ojos de los demás. No atiene a los pocos intentos de saludos y queda en suspensión. En un espacio inabarcable.

El estraperlo es una rutina. La hay de forma oficial y también en cualquier otro formato. Por el pueblo se acercan siluetas extrañas. Montadas en burros o machos, intentando intercambiar cualquier producto. Se arrastran por los caminos de polvo y soledad. Evitando miradas.

Simón el estratega



Simón es uno de los labradores del pueblo. La familia es dueña de una casa en la calle de los soportales. Con Juana son padres de siete hijos entre chicos y chicas. Simón coincide con todas las personas que conoce y las que no en la misma obsesión: ¿Cómo conseguir alimentos?

El domingo es día de descanso obligatorio. Se puede ir a Misa o a las bodegas. No se permite el trabajo. Los hombres se reúnen en torno a las bodegas, después de misa. La Iglesia queda como una inmensa mole protectora en el inicio de los senderos tortuosos que recorren la montaña horadada de las bodegas.

A Simón no le atrae las efervescencias que produce en la mente el exceso de vino ni los gritos ni las maledicencias que acompañan. Considera una situación anormal en contraste con la precisión que requiere el trabajo bien hecho en el campo día a día y el esfuerzo necesario que hace unir los brazos .

Prefiere confinarse en el corral . Prepara los cajones de madera para las crías de conejo. La carne de conejo se ha convertido en uno de los alimentos que soluciona la escasez. Un suministro que no cae en las manos del Pollo. En el corral, Simón adereza los espacios de trabajo con meticulosidad y cuando quiere aislarse un poco más se parapeta en una masa de gavillas y tablones. Inmóvil y en silencio escucha el exterior que queda a partir de su cuerpo.

El gato del Pollo



El gato del Pollo tiene un pelo de color amarillo naranja. De un tamaño poderoso, sus pasos poseen la sobrecarga de la confianza y de la seguridad. Domina en los tejados, entre los otros gatos, gracias a un cuerpo fortalecido por los cuidados de su amo. En el pueblo todos saben quien es, tanto personas como gatos.